¿Es miedo lo que realmente sientes?
Nos encanta estar
en la cuerda floja,
jugar al tira y afloja,
vivir en un constante
ni contigo ni sin ti.
Hostia puta.
Nada queda claro.
Que te quiero,
pero no quiero ataduras.
Pero te quiero cuando vuelvo
y necesito calor.
Lo único que queda claro
es que tenemos corazones soberbios
que no dan su brazo a torcer.
Corazones con miedo,
pero ¿miedo a qué?
¿Miedo a sentir?
La vida es subir y bajar,
notar cómo te ahogas con las lágrimas
y ardes de rabia.
Es odiar porque odiar
es otra forma de querer.
Odiar cuando ves cómo se va
y, ojalá, ser valiente
para decir que quieres con toda tu alma.
Esa que necesitas esconder
del mundo que prefiere odiar
que dejar saber que es capaz de querer.