Te has ido. No sé si para siempre o hasta nunca. No sé si algún día volverás diciéndome que no me has olvidado o que, por el contrario, ya he dejado de ser algo para ti. Tengo miedo. Me da miedo el camino que se me presenta por delante. No sé como afrontar todo lo que se me viene encima. Antes estabas tú, aunque fuera lejos y sin presencia, pero estabas. Siempre estuviste, siempre me hiciste creer que estarías. ¿Qué pasó? ¿En qué fallé? Dime, joder.
No puedo perdonarte, no me sale. No logro encontrar el perdón para ti. No quiero pensar en ello, no soy lo suficientemente fuerte para hacerlo.
Da igual, da todo igual. Todo ha perdido el sentido. Todos mis muros se han roto, todo mi mundo se ha hundido. Tus mentiras han corroído todo lo que viví. Lo has destrozado todo, ya sólo me queda empezar de cero, desde abajo, desde donde más duele.
Gracias por todo y por nada, gracias por los recuerdos y perdón por el dolor. Adiós.
14 de septiembre de 2012
7 de septiembre de 2012
Hoy me he despertado oliendo a ti. Sí, a ti. Tienes un olor inconfundible, característico, imposible. Sabes que me encanta. Me encanta recordarte mientras reías y yo respiraba hasta el último suspiro del aire que te rodeaba para grabarte en mi cerebro.
El ser humano es capaz de recordar miles de olores. Pero se pueden confundir. El tuyo no, el tuyo es inconfundible. Mi colchón lo sabe, mis almohadas, mi cuerpo y cada uno de los lugares que visitamos juntos. Como cambian las cosas, ¿no? Hace un par de meses, éramos la pareja casi perfecta. Sí, casi. Por eso nos amamos tanto. No hay día que no pase por aquel banco que me vio reír y a ti callar, no hay día que no sonría echando de menos cada momento que nos quedó por vivir. Pero, ¿qué digo? Da igual. Ya todo da igual. Viviré, vivirás, lloraré, llorarás y ambos seguiremos adelante. Nos volveremos a encontrar algún día, seguramente tú de la mano de alguna mujer menuda y hermosa, y yo, yo sola; como de costumbre. Pero no me importa, nunca me importó estar sola, hasta que te conocí a ti. La soledad te ha sustituido y es buena compañera, es sincera y cruel; pero nunca me falla. Siempre está conmigo, siempre. No me abandona ni por un instante. Es la que me habla y me dice todo lo que no quiero ver. Me cuenta como sigues con tu vida, como has vuelto a reír, como sigues siendo feliz sin mi y me grita, se enfada conmigo porque ve que yo no puedo. No consigo mantenerme en pie dos segundos sin volver a caer pidiéndote que vuelvas.
Llegará el día en que me veas y los dos sepamos que pudimos haber recorrido el mundo juntos, de la mano. Me verás y sólo podrás sonreír por los recuerdos. Te veré y lloraré porque seguirás siendo el amor de mi vida.
Es demasiado triste y demasiado complejo, pero es nuestro secreto, mi amor. Nuestro último secreto.
El ser humano es capaz de recordar miles de olores. Pero se pueden confundir. El tuyo no, el tuyo es inconfundible. Mi colchón lo sabe, mis almohadas, mi cuerpo y cada uno de los lugares que visitamos juntos. Como cambian las cosas, ¿no? Hace un par de meses, éramos la pareja casi perfecta. Sí, casi. Por eso nos amamos tanto. No hay día que no pase por aquel banco que me vio reír y a ti callar, no hay día que no sonría echando de menos cada momento que nos quedó por vivir. Pero, ¿qué digo? Da igual. Ya todo da igual. Viviré, vivirás, lloraré, llorarás y ambos seguiremos adelante. Nos volveremos a encontrar algún día, seguramente tú de la mano de alguna mujer menuda y hermosa, y yo, yo sola; como de costumbre. Pero no me importa, nunca me importó estar sola, hasta que te conocí a ti. La soledad te ha sustituido y es buena compañera, es sincera y cruel; pero nunca me falla. Siempre está conmigo, siempre. No me abandona ni por un instante. Es la que me habla y me dice todo lo que no quiero ver. Me cuenta como sigues con tu vida, como has vuelto a reír, como sigues siendo feliz sin mi y me grita, se enfada conmigo porque ve que yo no puedo. No consigo mantenerme en pie dos segundos sin volver a caer pidiéndote que vuelvas.
Llegará el día en que me veas y los dos sepamos que pudimos haber recorrido el mundo juntos, de la mano. Me verás y sólo podrás sonreír por los recuerdos. Te veré y lloraré porque seguirás siendo el amor de mi vida.
Es demasiado triste y demasiado complejo, pero es nuestro secreto, mi amor. Nuestro último secreto.
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2 de septiembre de 2012
Ya no me miras, tampoco quiero que lo hagas. ¿O tal vez sí? Sí, quiero. Un poco, sólo un poco. De refilón. Como me mirabas cuando estaba enfadada contigo, como cuando me decías lo idiota que era por enfadarme. Como cuando era tu tonta y me querías por encima de todo.
Quiero que vuelvas a mirarme como antes. Con amor, con deseo, con pasión. Déjame ver nuestro futuro en tus ojos. Quiero que me vuelvas a hacer sentir que aún queda algo en pie, que esto es sólo un mal momento. ¡Abrázame, joder! No me sueltes, por favor. No puedo más, de verdad que no puedo. Siento que el mundo se me viene encima y tú no estás para hacerme fuerte. Ya todo perdió el sentido.
Lo arriesgué todo por ti, lo sabes. Curé mis heridas, reconstruí mi vida, supe ser fuerte, seguí adelante; pero lo puse todo en tus manos. Puse cada segundo de mi vida a tu antojo.
Te amé demasiado y esa es mi culpa. Saber que te seguiré queriendo a pesar del tiempo, a pesar de que ya nada quede de nosotros.
Duele y no sabes cuanto saber demasiado de todo esto.
Quiero que vuelvas a mirarme como antes. Con amor, con deseo, con pasión. Déjame ver nuestro futuro en tus ojos. Quiero que me vuelvas a hacer sentir que aún queda algo en pie, que esto es sólo un mal momento. ¡Abrázame, joder! No me sueltes, por favor. No puedo más, de verdad que no puedo. Siento que el mundo se me viene encima y tú no estás para hacerme fuerte. Ya todo perdió el sentido.
Lo arriesgué todo por ti, lo sabes. Curé mis heridas, reconstruí mi vida, supe ser fuerte, seguí adelante; pero lo puse todo en tus manos. Puse cada segundo de mi vida a tu antojo.
Te amé demasiado y esa es mi culpa. Saber que te seguiré queriendo a pesar del tiempo, a pesar de que ya nada quede de nosotros.
Duele y no sabes cuanto saber demasiado de todo esto.
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