Qué zorra la distancia que
no nos deja follarnos.
Qué jodido el olvido, que
nos visita cada noche.
Desayunarnos, qué concepto
tan ridículo.
Yo lo que quiero es comerte
a recuerdos.
Que las ganas
no nos dejen vivir.
Que tu vida se líe con la mía,
que tus manos odien a las mías
por hacerte sentir de todo
sin hacer nada.
Que tus gemidos se callen con
mis gritos.
Que mi boca recuerde cada poro
de tu existencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario