30 de septiembre de 2011



Corro mientras lloro, no puedo más. Necesito olvidar todo, no recordar nuestro pasado. -¿Quieres hablar?-. -Se acabó el parlamentar- fue lo único que recibí. 
No pienses que te odio, suficiente es el quererte como el primer día. No niego que te deseo el mal, y al instante de recordar cada lindo momento pienso y deseo que pagues de la peor manera posible. No te quiero, que fácil me resulta decirlo así sin más, pero no podría decírtelo a la cara. No eres consciente del efecto que causas en mi, me sumerges en una espiral de la que sólo se salir cuando tú te vas. 
Tanto daño, tantas palabras abrasando todo lo que encontraban a su paso. Me alegro de que te hayas ido, yo jamás hubiera podido...

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