26 de septiembre de 2011



Le mira y tiembla, ríe nerviosa, su corazón se acelera. Se esconde tras esa máscara de amargura y seriedad pero algo la delata.. sus ojos, sus eternos enemigos. Brillan delatando un millón de sensaciones, torrente de pasión, deseo de dar todo lo que en su interior lleva. No puede, no sabe como contenerse. Se deja la vida en ello. Llora, ¿no lo ves? Llora por ti. Le duele sentir todo lo que siente. Le duele no poder arrancarse el corazón y poder mirarte como a uno más. Que más da. Ella sonríe, finge que es feliz. 

Pero él es consciente de la situación. No soporta ser el culpable de su sufrimiento. Los dos sufren, ella por no poder dejar de amarle y él por no poder amarla. 
Él intenta que le odie, que no quiera saber nada de él. Llega hasta el extremo, no lo consigue, no puede. Su amor es más fuerte. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario