Finge, sonríe, ocúltate... Crea tu propio escudo. No dejes que nadie te vea mal. Aunque sepan de tu pena y de tus lágrimas internas ¡Miente! No les permitas ver tus ruinas. Llora, llora todo lo que quieras, pero sola. No hay mejor consuelo que el que tú misma te puedes dar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario