2 de octubre de 2011

Es uno de esos momentos en los que miras a un lado y no le ves. El corazón se te encoge y gritas de dolor. Las lágrimas no te dejaban ver que hace tiempo se marchó. ¿De qué te sirve llorar? ¿De qué te sirve lamentarte cada día? De nada. No puedes hacer nada. No puedes culparle de nada, él hizo todo lo que pudo. Llora, ya vendrán tiempos mejores...

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