Recuerdo esa escena de aquella película en blanco y negro en la que el hombre cantaba y bailaba bajo la lluvia. Me entran unas ganas locas de imitarle, de mostrarle al mundo lo feliz que soy.

"¿Feliz por qué? ¿De verdad eres feliz o sólo finges?". Me asalta la duda y la voz de mi conciencia. Rápidamente busco una respuesta o escusa según como se vea, pero no la tengo. Soy feliz porque él no está, se fue. ¿De verdad soy feliz así? Ciertamente no, me siento bien para que mentir, no tengo que preocuparme por lo que digo o hago, no tengo nada en lo que pensar, nada por lo que llorar. Por otra parte, extraño todo lo bueno que no fue poco, pero no compensa. Demasiados malos momentos, demasiado daño, demasiados ataques y lágrimas como resultado. Aún así le extraño.
¿Y si como dijo ella volviéramos a hablar? ¿Sería capaz de ir a hablar con él? No lo sé. Quiero, de verdad que quiero y si fuese tan fácil lo hubiera intentado las veces que hubiesen sido necesarias, pero esta vez fue distinto. El pasado se impuso, salió mi orgullo. No pude apartar todo lo que pasó, se me hizo imposible.
Las gotas cada vez caen con más fuerza y me sacan de mi ensimismamiento, vaya paseo. Casualmente pasa una pareja. Se les ve bien, riñendo entre bromas, riendo a carcajadas, abrazados intentado permanecer debajo del paraguas. Se ve como ella se hace la enfadada y se sale del paraguas mientras él corre detrás de ella a darle un beso.
¿Y si viniese él a hablar conmigo? Me sale una carcajada que retumba en la desértica calle. "Imposible" suena en mi cabeza. Pero suponiendo que así fuera, ¿qué haría? ¿realmente tendría el coraje de ser fuerte y hablar con él? Otra vez, no sé. Mil dudas a las que sólo puedo responder con un seco no sé. Bueno, no sé no. Sí, hablaría con él. Sonreiría y aguantaría cualquier ataque, sólo si él viniera a hablar conmigo. En caso contrario por una vez perduraría mi orgullo, por una vez sería yo quien se mantenga firme, sólo por una vez, me aguantaré mis ganas y dejaré que el tiempo decida. Aunque si no vino aún, no creo que venga ya...
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